iBasso DX80 vs FiiO X5 II vs Cayin N5

iBasso DX80

iBasso DX80, en todo su esplendor con su nueva caja, de diseño infinitamente mejorado respecto a su predecesor. Imagen propiedad de Taingheviet.com

iBasso DX80 vs FiiO X5 II vs Cayin N5

Ahora que ya está con nosotros el nuevo iBasso DX80, ¿qué mejor que hacer una comparativa entre este y su compañero de categoría, el FiiO X5 II? Pues hacer esa comparativa y además añadir al lote el Cayin N5, para tener cubiertos los reproductores dentro de este rango de precios.

¡Vamos al meollo!

 

 

iBasso DX80

El iBasso DX80 viene a sustituir al anterior DX90, mejorando muchos aspectos de este.
La pantalla ha aumentado en tamaño y ha mejorado la respuesta, ahora mide 3.2″ y tiene una resolución de 480 x 800 en un panel IPS, mostrando perfectamente la información cuando navegamos por la biblioteca musical y la carátula (y nombre de pista, artista, álbum…), sin que la interfaz nos la recorte o ponga información sobre ella a no ser que así nosotros lo deseemos. Por mostrar, hasta muestra una vista previa de la carátula del disco si nos vamos a navegar por álbumes en vez de hacerlo por otras categorías o por carpetas.

iBasso DX80 frontal y trasera

Frontal y parte trasera del iBasso DX80

Mantiene la magnífica distribución de botones que tenían tanto DX50 como DX90, con sus tres frontales para reproducción/pausa y avance y retroceso de canciones, mientras que el volumen se encuentra en el lateral derecho y el botón de encendido/apagado en el izquierdo. Cómodo, sencillo y utilizable desde el bolsillo o sin tener que encender la pantalla. Esto, unido a la buena respuesta de la pantalla táctil (que también muestra iconos de reproducción y avance/retroceso) y en gran medida a la nueva y completamente cambiada interfaz, lo hacen muy agradable y rápido de utilizar: al encenderse aparece la pantalla de reproducción, y si arrastramos a derecha o izquierda tenemos respectivamente el menú de la biblioteca (con apartados visualmente separados) y el menú de ajustes (ecualizador, balance, modos de reproducción, modo USB, ganancia…), pero además en dicha pantalla de reproducción podemos arrastrar la parte superior, cual móvil Android, y saldrá un menú con opciones de Gapless, modo USB, filtro digital, ganancia y modo de reproducción, muy útil y práctico.

Una de las principales novedades, sin embargo, es que el nuevo iBasso DX80 cuenta con dos ranuras de tarjetas MicroSD, dejando de estar a la zaga iBasso en este asunto dentro de los reproductores de esta gama.

iBasso DX80 ranura microsd

Doble ranura MicroSD, imagen de Jainadal en Instagram

En otro orden de cosas, el sonido se ha vuelto a cuidar hasta el mínimo detalle y las medidas que presenta son dignas de elogio, como era de esperar viniendo del DX90, al que incluso supera técnicamente. Haciendo una escucha cara a cara con los mismos archivos de audio, igualando volúmenes y utilizando un conmutador para cambiar en vivo, los tres reproductores me resultan indistinguibles, tanto con unos Sennheiser HD800, como con los ZMF Master V1, Hifiman HE560 o Dunu DN2000, y es que como he dicho en más de una ocasión, una vez llegados a un umbral de calidad sonora, las diferencias son indistinguibles y todo dependerá de si la impedancia de salida del reproductor es más alta de lo que debería o de si hay algún tipo de ecualización de por medio.

La potencia en cambio ha pegado un “pequeño estirón”, y ahora el iBasso DX80 es algo más potente que su antecesor, haciéndole a su vez algo superior al FiiO X5 II, en el orden de 1-2 dB, justo lo contrario que ocurría entre el iBasso DX90 y el FiiO X5 de primera generación. A pesar de esto, el ruido de fondo (hiss) se mantiene prácticamente imperceptible, aunque también es cierto que el reproductor parece apagar el amplificador en el momento que pausamos la reproducción (o cuando desconectamos los auriculares, ya que ahora sí detecta esto, al contrario que el DX90) y lo vuelve a encender de inmediato en cuanto la reanudamos. El X5 II o el Cayin N5 tienen un ruido de fondo perceptible en comparación, siempre que utilicemos auriculares altamente sensibles.

Las conexiones se mantienen, con la salida de auriculares de 3.5mm acompañada de una salida de línea también en la parte inferior, mientras que en el superior, al lado de las ranuras de tarjetas y el puerto USB se encuentra la salida SPDIF; sin embargo, hay dos diferencias: la primera es que desaparece el conmutador de ganancia, siendo ahora a través del menú como comentábamos, y teniendo únicamente dos niveles, y la segunda es que la salida de línea ya no puede ser regulada a través de los botones de volumen, contando con una potencia permanente como ocurre en la gran mayoría de reproductores. Curiosamente, si intentas cambiar el volumen con algo conectado a la salida de línea, un gigantesco mensaje en pantalla indicará que estamos utilizando esta salida y no la de auriculares.

iBasso DX80 control de volumen

Botones de volumen en el lateral derecho

Como contras, tenemos estos cuatro puntos puntos:

 

Primero y principal, el firmware todavía parece que necesita ser pulido. En algunas unidades el escaneo de tarjetas MicroSD da problemas, cuando hablamos de 64 o 128GB llenas de archivos hasta las cejas: el escaneo se puede quedar a medias y nunca jamás finalizarse, o directamente dejar al reproductor completamente congelado y necesitar un reinicio forzado. Tal vez no sea debido a tamaño de tarjetas si no a algunos archivos en concretos, ya que se trata de casos aislados, pero aun así un mensaje de aviso sobre el error sería de agradecer. Si navegamos por carpetas, en cambio, dé el fallo que dé no hay problema, las reconoce y se pueden utilizar sin problemas.

iBasso DX80 caratulas

Pantalla de reproducción

La biblioteca musical tarda en actualizarse un poco más que en otros reproductores, aunque la diferencia a favor del iBasso DX80 es abismal con respecto a la lentitud que mostraban tanto el DX50 como el DX90 (o el DX100), y además ahora no se trata de un proceso automático cada vez que metamos una tarjeta o encendamos el reproductor, si no que simplemente nos saldrá un mensaje indicándonos si queremos hacerlo cuando insertemos una microSD.

No posee la función de hibernación de la que sí que hacen gala el FiiO X3 II y X5 II, aunque por suerte posee una función de apagado automático configurable, con tiempos al gusto del consumidor. En resumen, que también se apaga solo al cabo de un periodo de inactividad, pero no reanuda la marcha de forma automática como sí hacen los FiiO.

Y por último tenemos la función USB DAC, la cual todavía no parece funcionar todavía al 100%. Por una parte, es curioso que en ordenadores Windows no haya necesitado instalar ni un sólo driver y me lo haya reconocido de forma instantánea, esto no me lo esperaba y me ha sorprendido gratamente, aunque sólo funciona si hemos seleccionado dicha función ANTES de conectar el DX80 al ordenador, de lo contrario no parece querer enterarse. Con ordenadores Apple la cosa es parecida, pero no lo detecta el 100% de las veces por algún motivo, y con Linux u otras variantes no he podido probarlo.

 

 

iBasso DX80 vs FiiO X5 II

 

iBasso DX80 vs FiiO X5 II

FiiO X5 II y iBasso DX80

 

Para ver claramente las diferencias entre ambos reproductores, vamos a hacer un rápido cara a cara:

Batería: La batería de 3300 mAh del X5 II le otorga unas 10 horas de uso, mientras que los 3600 mAh del iBasso DX80 consiguen ampliamiente 12 e incluso 13 horas, otro aspecto en el que se han cambiado las tornas con respecto a la anterior generación de reproductores de ambas marcas. Ahora ninguna de las baterías es extraíble.

Pantalla: Ambos reproductores cuentan con paneles IPS. El FiiO tiene una pantalla de 2.4″ a 400×360, mientras que el iBasso lleva una de 3.2″ a 480×800, la cual además es táctil. En este aspecto, las carátulas se ven mucho mejor en el iBasso (y no se cortan), y cabe más información en pantalla. En cambio, el brillo y contraste del X5 II parecen un poco superiores.

Manejo: La combinación de botones físicos con la pantalla táctil del iBasso DX80, ahora comodísima gracias a su tamaño y a la nueva interfaz, para mí gusto otorgan una experiencia más placentera, inmediata y práctica. La rueda del X5 II funciona perfectamente con el último firmware, pero sigue siendo más lenta y la interfaz requiere más pasos para hacer prácticamente todo. Por contra, el uso en el FiiO es bastante más intuitivo, por lo que para nuevos usuarios o quienes no quieran complicarse, el FiiO puede resultar más cómodo.

Sonido: El X5 II presenta una distorsión ligeramente inferior (0.001% frente a 0.002%), un mayor nivel en diafonía o “crosstalk” (75 dB frente a 70 dB), y una relación señal/ruido de 117 dB frente a 114 dB, pero todo esto es según datos oficiales, a falta de mediciones, lo cual queda fuera de mi alcance. En la práctica, como decía, me resultan absolutamente indistinguibles.

Potencia y volumen: Muy similares, pero en esta ocasión es el iBasso el que saca una diferencia a favor de 1-2 dB en auriculares muy exigentes como unos Hifiman HE560, al contrario de lo que ocurría antaño. El X5 II cuenta con 120 pasos de volumen y el DX80 con 150 en vez de los 255 a los que nos tenían acostumbrados, y ahora ambos tienen 2 niveles de ganancia que se pueden cambiar únicamente por software.

Almacenamiento: Totalmente idénticos, ninguno de los dos tiene almacenamiento interno pero cuentan con dos ranuras microSD, por lo que se puede insertar dos tarjetas de 128 o 200 GB y tener una biblioteca musical portátil de amplias hectáreas de recorrido.

Otros: Ambos reproductores tienen ahora soporte nativo para archivos DSD (64 y 128), USB DAC, USB OTG, salida de línea, reproducción por carpetas o etiquetas, etc, pero el X5 II además añade la función de hibernación y la compatibilidad con auriculares con control remoto bajo el protocolo CTIA.

 

iBasso DX80 vs Cayin N5

iBasso DX80 vs Cayin N5

Cayin N5 y iBasso DX80. Las fotografías no le hacen ningún favor a la pantalla del Cayin.

Y para que no se quede la cosa sólo entre 2, aquí tenemos también el duelo amistoso entre el DX80 y el Cayin N5:

Batería: El Cayin N5 cuenta con 4200 mAh frente a los 3600 del DX80, pero sin embargo la duración a penas llega a las 8-9 horas. Esto seguramente es debido al amplificador tan potente con el que cuenta este reproductor, como veremos más adelante.

Pantalla: La pantalla del Cayin es un panel IPS 2,4″ y una resolución de 400×360 (frente a los 3’2″ a 400×840 del iBasso DX80), exactamente igual a la del X5 II. El contraste y el balance de colores es muy bueno, aunque parece que no tiene muy buena uniformidad y pierde nitidez, sobre todo en los bordes. Las carátulas quedan más recortadas que en el X5, y la fuente es muy pequeña, lo cual no ayuda.

Manejo: El manejo es una de las mayores deficiencias del Cayin, y es que no puede competir en este aspecto con el DX80 o el X5II. La rueda es pequeña y algo incómoda, los botones frontales no resultan muy intuitivos, y los de volumen tienen un retardo largo y pueden pulsarse accidentalmente con relativa facilidad.

Sonido: En los datos técnicos, el Cayin N5 sale “perdiendo” con su distorsión al 0.006% frente al 0.002% del iBasso, y los 108dB de SNR frente a 114, pero estas medidas son todo menos malas, y una vez más estamos hablando de algo frente a lo que no consigo percibir ninguna diferencia audible por más que lo intente. Otro reproductor con sonido excelente.

Potencia y volumen: Y aquí, señoras y señores, es donde el Cayin N5 entra en juego, su potencia es algo exponencialmente superior. En ganancia baja, el N5 consigue unos 5dB más de presión sonora que el iBasso DX80 a ganancia alta, o lo que es lo mismo, sin aumentar la ganancia el Cayin N5 es capaz de mover auriculares como los HE560 mejor que otros reproductores. A ganancia alta, el Cayin consigue otros 6dB extra, lo cual es impresionante.

Almacenamiento: El Cayin N5 también cuenta con 2 ranuras microSD, en este aspecto, una vez más, idéntico a los otros dos. Sin embargo, como algo a tener en cuenta, el puerto USB del reproductor es un 3.0, lo que permite pasar canciones a las tarjetas con mayor velocidad si lo realizamos a través del propio aparato. Como contra, sin embargo, el cable es distinto al típico microUSB.

Otros: Algo con lo que cuenta el Cayin N5 que no tienen los otros reproductores de la comparativa es una salida de auriculares balanceada, como la que poseen el Hifiman HFI700 o el AK100 II, etc. Como curiosidad, además, el Cayin N5 permite mostrar además de las carátulas también las letras de las canciones, si vienen insertadas en las mismas.

 

 

Conclusiones: ¿cuál, y por qué?

 

Con todo esto en cuenta, ¿qué me haría decantarme por uno o por otro, dadas sus ventajas e inconvenientes? Pues vamoh a véh:

¿Por qué elegiría el FiiO X5 II? Primero y principal, lo que más me gusta de los nuevos FiiO es su función de hibernación. Que al apagarse sólo (como también hacen los otros dos), luego sea darle al botón de encendido y se encienda inmediatamente conforme lo dejaste, sin cargar nada, es muy gratificante. Otros factores a valorar sería el perfecto funcionamiento de su función USB DAC, el menor tamaño y peso en comparación al resto (109 x 63.5 x 15.3 mm y 165 gramos), su interfaz directa y sencilla, ideal para los que se inician en el mundillo del audio portátil, y que para los detractores del control táctil, el manejo con la rueda será mucho más de su gusto. Además, hoy en día, su firmware es el más pulido de todos, debido al tiempo que lleva ya en el mercado.

¿Por qué elegiría el iBasso DX80? Su interfaz y manejo a mí me resultan ideales, aunque sea menos intuitivo que con el FiiO lo tienes todo más a mano y puedes navegar más rápido entre las diferentes opciones o por la biblioteca musical. Los botones frontales son perfectos para utilizarlo desde el pantalón, chaqueta o sin encender la pantalla, y el pequeño extra de potencia puede marcar la diferencia con auriculares muy exigentes. Además de eso, la pantalla es una gozada y el poder ver perfectamente las carátulas sin cortes o sin que la interfaz la mancille puede parecerles a algunos una tontería, pero en lo personal es algo que llevo esperando desde hace mucho tiempo. Por último, la mayor duración de la batería con respecto al resto le hace ganar otros muchos enteros. Su firmware aun tiene cosas por pulir debido a que acaba de salir al mercado, pero iBasso está sacando actualizaciones rápidamente, puliendo fallos y añadiendo funciones.

¿Por qué elegiría el Cayin N5? Si mi prioridad fuese el tener la mayor potencia posible en un reproductor portátil sin que eso suponga tener que llevar dos aparatos unidos por un cable, o un tamaño descomunal como en el caso del iBasso DX100, entonces sin duda elegiría el Cayin N5. Lo que es capaz de sacar este cacharrín de casi el mismo tamaño y peso que el FiiO X5 II (111 x 6.4 x 1.64mm y 195g) es increíble, incluso con grabaciones de rango dinámico muy alto y por tanto muy bajo volumen puede con auriculares de la talla de los Hifiman HE560 o Audeze LCD 3 sobrándole potencia. Si además de esto también te interesa poder leer las letras de las canciones mientras suenan o queremos un extra de velocidad al pasar archivos a las tarjetas de memoria, entonces contamos con más alicientes para hacernos con un Cayin N5.

 

 

¡Y hasta aquí todo!

2 Responses to iBasso DX80 vs FiiO X5 II vs Cayin N5

  1. Hernán dice:

    Gracias por la comparativa, ilustra mucho. Al igual que en una anterior comparativa de zococity, me ha ayuda a decantarme por un de ellos. Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies