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Los altavoces resistentes al agua se han convertido en un imprescindible para los amantes de la música que no quieren renunciar al sonido, ni siquiera en la piscina, la playa o, incluso, en la ducha. Pero, ¿qué hace que un altavoz bluetooth para el agua sea realmente resistente? Y, sobre todo, ¿qué significan los diferentes grados de protección IP que encontramos en las especificaciones?
En este artículo te explicamos cómo funcionan, qué características debes tener en cuenta y cómo interpretar los niveles de protección para elegir el modelo perfecto según tus necesidades. ¡Vamos a ello!
Un altavoz resistente al agua es un dispositivo diseñado para soportar el contacto con líquidos o ambientes húmedos sin sufrir daños en su estructura o componentes internos. A diferencia de los altavoces convencionales, estos modelos incorporan una carcasa sellada y materiales impermeables que impiden la entrada de agua y polvo. La mayoría de estos dispositivos pertenecen a la categoría de altavoz bluetooth resistente al agua, como Bose SoundLink Revolve+ II, ya que su uso inalámbrico los hace perfectos para actividades al aire libre o zonas donde no es conveniente tener cables cerca del agua.
Por ejemplo, puedes colocarlos junto a la piscina, llevarlos a la playa o usarlos mientras te duchas sin preocuparte por salpicaduras accidentales. Aunque también podemos encontrar altavoces exteriores fijos que soportan estupendamente la lluvia y las condiciones de la intemperie, como los Polk Audio Atrium 6.
Conviene aclarar, no obstante, que no todos los altavoces “resistentes al agua” son iguales. Algunos soportan únicamente salpicaduras leves, mientras que otros pueden sumergirse completamente durante varios minutos. Esa diferencia depende del grado de protección IP, un estándar internacional que mide la resistencia de los dispositivos frente al polvo y al agua. Gracias a esta tecnología, los altavoces bluetooth para el agua ofrecen una experiencia sonora sin límites, acompañándote donde otros altavoces no podrían llegar.
Un altavoz inalámbrico resistente al agua combina robustez, portabilidad y calidad de sonido. Estas son sus características más destacadas:
Su estructura está fabricada con gomas, plásticos y juntas de sellado que impiden la entrada de líquidos. Muchos modelos también utilizan recubrimientos hidrofóbicos en los conectores o tapas protectoras para el puerto de carga.
Generalmente, estos altavoces están pensados para acompañarte en movimiento. Suelen tener un tamaño compacto, peso reducido y una batería que puede durar entre 10 y 20 horas según el uso. Algunos incluyen correas o mosquetones para colgarlos fácilmente en mochilas o bicicletas.
La mayoría de modelos funcionan mediante conexión Bluetooth 5.0 o superior, ofreciendo un alcance de hasta 10 o 15 metros. También pueden conectarse a asistentes de voz, smartphones, tablets y ordenadores, sin necesidad de cables.
Aunque su tamaño suele ser pequeño, los mejores altavoces resistentes al agua ofrecen un sonido equilibrado, con buena respuesta en graves y agudos. Algunos modelos incluso incorporan radiadores pasivos o tecnología estéreo para mejorar la experiencia auditiva (suele ser más habitual en los altavoces resistentes al agua estáticos).
Además de ser impermeables, muchos altavoces cuentan con protección contra polvo, arena o pequeñas partículas, ideal para quienes los usan en exteriores. Los modelos más avanzados también resisten caídas o impactos leves, reforzando su durabilidad.
Algunos modelos de altavoz para el agua incluyen micrófono para llamadas, emparejamiento múltiple para conectar varios dispositivos simultáneamente o incluso luces LED que cambian al ritmo de la música. Todo esto sin comprometer su estanqueidad.
El grado de protección IP (Ingress Protection) es una clasificación estandarizada que indica el nivel de resistencia de un dispositivo frente al polvo y al agua. Este código, compuesto por dos cifras, aparece en las especificaciones técnicas de la mayoría de dispositivos electrónicos y es clave para entender su durabilidad en condiciones adversas.
Por ejemplo, cuando ves en la descripción de un producto la etiqueta IP67, las dos cifras indican lo siguiente: El primer número (6) señala el nivel de protección frente a objetos sólidos o polvo. El segundo número (7) indica la resistencia al agua. A continuación, te explicamos los principales grados de protección IP que puedes encontrar en un altavoz resistente al agua:
-IPX4: Soporta salpicaduras de agua desde cualquier dirección. Es ideal para uso doméstico, como duchas o cocinas.
-IPX5: Resiste chorros de agua a baja presión. Perfecto para exteriores donde pueda llover ligeramente o haya humedad.
-IPX6: Soporta chorros potentes de agua, como una manguera directa. Ideal para la playa o la piscina.
-IPX7: Permite la inmersión temporal en agua hasta 1 metro durante 30 minutos. Es uno de los grados más comunes en los altavoces bluetooth resistentes al agua.
-IPX8: Indica resistencia a la inmersión prolongada y a mayor profundidad (más de 1 metro). Son los modelos más avanzados y adecuados para condiciones extremas.
A la hora de comprar un altavoz inalámbrico resistente al agua, es importante tener en cuenta el tipo de uso que le darás. Por ejemplo, si tu intención es usarlo en casa o en la ducha, un modelo con IPX4 o IPX5 será más que suficiente. Para la piscina o la playa, opta por IPX6 o IPX7, ya que soportan chorros y salpicaduras fuertes. Y si necesitas máxima seguridad (por ejemplo, para actividades náuticas o en climas extremos), elige un modelo con IPX8.
Conviene tener en cuenta, no obstante, que la protección IP no implica resistencia al vapor, al agua salada o al calor extremo. Por lo tanto, aunque el altavoz sea impermeable, siempre es recomendable enjuagarlo con agua dulce y secarlo bien después de exponerlo a condiciones adversas.